
Les dejo ésta buena
película: El camino al Guantánamo, que obtuvo el premio Oso de Plata en el
Festival de Cine de 2006 de Berlín. Sus directores los británicos Michael
Winterbottom y Mat Whitecross, retratan a
través de entrevistas, corto noticiosos y recreaciones dramáticas, la historia
de tres amigos británicos de origen pakistaní que en septiembre de 2001 viajaron desde Tipton, en
las Midlands inglesas, para asistir a una boda y pasar vacaciones en Pakistán.
Tardaron dos años y medio en volver a casa. Su viaje los llevó hasta Karachi,
Kandahar, Kabul y Konduz, donde fueron capturados por la Alianza del Norte
(formada por distintas facciones de grupos armados unidos por el objetivo de
derrocar al régimen talibán) y luego pasaron a manos de los estadounidenses,
que los condujeron a Kandahar. Desde allí, tres de ellos (Shafiq, de 23 años;
Asif y Ru-hel, ambos de 19 años) fueron trasladados a la base norteamericana de
Guantánamo, en Cuba, donde permanecieron más de dos años prisioneros, sometidos
a incontables humillaciones y torturas. El 5 de marzo de 2004 fueron trasladados
al Reino Unido, Londres, donde tras ser interrogados, fueron puestos en
libertad.
Enlace a la película: https://www.youtube.com/watch?v=0CSdAK1ZDoY
Dirección: Michael
Winterbottom y Mat Whitecross.
País: Reino Unido.
Año: 2006.
Duración: 95 min.
Género: Ficción, documental.
Interpretación: Farhad Harun (Ruhel), Arfan Usman (Asif), Rizwan Ahmed (Shafiq), Waqar
Siddiqui (Monir), Shahid Iqbal (Zahid), Jason Salkey, Jacob Gaffney, Mark
Holden, Duane Henry, William Meredith, Payman Bina.
Producción: Andrew Eaton y Melissa Parmenter.
Música: Molly Nyman y Harry Escott.
Fotografía: Marcel Zyskind.
Montaje: Michael
Winterbottom y Mat Whitecross.
Dirección artística: Mark Digby.
Vestuario: Esmaeil Maghsoudi.
Estreno en Reino Unido: 10 Marzo 2006.
Estreno en España: 26 Mayo 2006.
Fuente: http://www.labutaca.net/56berlinale/theroadtoguantanamo.htm
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INTERESANTE
RESEÑA por lahaine.org
“La primera escena nos
lleva a las calles de Karachi, Pakistán, atestadas con bicitaxis, camiones,
carretas y animales, al lado de peatones, en un tremendo caos de movimiento. La
escena presenta un cuadro vívido de los bazares de los países del tercer mundo,
una fusión de bienes de alta tecnología del occidente y productos locales.
Es una historia de Shafiq (representado por Riz Ahmad), Ruhel (Farhad Harun),
Asif (Arfan Usman) y Monir (Waqar Siddiqui) quienes viven en Tipton,
Inglaterra. Los cuatro hombres parten de la región centro de Inglaterra para
asistir a la fiesta de boda de Asif, quien se va a casar en Karachi. Cuando
llegan a Karachi, los sucesos de fines de 2001 en la frontera entre Pakistán y
Afganistán les cambian la vida. Asif, en lugar de casarse, se une con el primo
de Shafiq, Zahid, quien apoya a las fuerzas de resistencia contra la invasión
de Afganistán.
Ante la injusta guerra librada por la coalición encabezada por Estados Unidos,
los cuatro hombres cruzan la frontera a Afganistán para apoyar a sus hermanos
afganistaníes contra los invasores. Su sentido de justicia, entusiasmo por la
libertad y desconocimiento político de la situación, los colocan entre los
combatientes talibanes. Debido a sus convicciones islámicas, no ven la
naturaleza reaccionaria del movimiento talibán, que Estados Unidos puso en el
poder en primer lugar. Después de un tortuoso viaje a Kabul, se mudan a
Kandahar y luego a la provincia de Kunduz, el último baluarte talibán. Bajo un
fuerte bombardeado aéreo estadounidense, Monir desaparece. Quizás murió al
igual que los miles de inocentes más quienes quedaron enterrados bajo las
bombas inteligentes y rompe-búnkeres estadounidenses.
En el caso de Asif, Shafiq y Ruhel quienes sobreviven el bombardeo, la vida da
otro giro. La Alianza del Norte los captura y los lleva a la prisión
Sheberghan. Ahí, se topan con las fuerzas de la Coalición al mando de
interrogadores estadounidenses, los verdaderos amos de la prisión. En su primer
encuentro con los norteamericanos, dan un suspiro de alivio temporal. Entre su
manejo del inglés y su fe en la democracia occidental, piensan que hallarán
refugio en los brazos de los estadounidenses. Pero pronto se sacuden con la
realidad de la democracia occidental y cómo opera en los países del tercer mundo,
sobre todo contra aquellas fuerzas quienes se atreven a oponérsele.
Cuando los interrogadores se enteran de que estos hombres hablan inglés,
rápidamente les penetran la psique y les quiebran la voluntad. Los agentes de
la CIA, en íntima colaboración con la inteligencia británica, confeccionan
documentos falsos para probar que estos hombres tienen lazos con Al Qaeda y que
su viaje a Afganistán tenía un propósito oculto. Las repetidas palizas, gritos,
posiciones de estrés y torturas los obligan a "confesar" que han sido
militantes de Al Qaeda.
Después del interrogatorio, la CIA declara que estos hombres confirman las
declaraciones de la Casa Blanca de que todos los que ha tomado preso son
malvados. Encapuchados, con las manos esposadas por la espalda y grilletes en
los pies, los suben a un avión operado por la CIA camino a Guantánamo.
La vida en Guantánamo es poco diferente que en la prisión Sheberghan. Más de
dos años de interrogación no lograr sacarles pruebas de los lazos entre los
hombres, ahora llamados los Tres de Tipton, y Al Qaeda. La CIA levantó y
secuestró a cientos de personas como los Tres de Tipton en diversos países del
mundo y los mandó a Guantánamo. Los soltaron al parecer porque surgió un
movimiento de apoyo en Inglaterra, y no porque eran menos "culpables"
que los demás. Llevaron cerca de 600 hombres y muchachos a Guantánamo, donde en
mayoría todavía siguen después de casi cinco años.
A pesar de la censura en torno al campamento de detención, donde no se permite
que las cámaras ni los representantes de los medios informativos registren las
condiciones, los directores de la película lograron recrear lo que vivieron
Asif, Shafiq y Ruhel, a partir de 600 cuartillas de transcripciones de
entrevistas. Al igual que la primera escena que documenta vívidamente el caos
de los bazares de Karachi, la recreación de las jaulas de Guantánamo da un
vívido retrato de este ejemplo de la justicia norteamericana. Docenas de
prisioneros han intentado suicidarse y tres lo han logrado.
En cuanto a la calidad artística de El camino a Guantánamo, la película sacude
al público con la realidad de lo que es la democracia norteamericana. La
crítica de cine Victoria Oac escribió: "No dudo de los detalles de la
dramatización de la experiencia de los "Tres de Tipton". La primera
mitad es tan real que es como si uno viera un documental. La visualización de
esta intensa realidad hace que los valores de producción de la segunda mitad
parezcan más artificiales. No importa, esto no es lo que se busca. Se busca
retratar el horror de lo que estamos haciendo como país" (Stealth
Democracy, 26 de junio de 2006).
En cuanto a los grandes medios de comunicación de Estados Unidos, un crítico
del pro-imperialista New York Times se vio obligado a escribir: "En cierto
sentido, la película, que se basa en el testimonio de tres musulmanes
británicos capturados en Afganistán en 2001 y encerrados en Guantánamo más de
dos años, no nos dice nada nuevo. No obstante, es un relato que sacude y
deprime acerca de la crueldad e indiferencia burocrática, un vívido viaje a un
lugar en que muchos ciudadanos de las democracias occidentales preferirían no
pensar". Continúa: "Aún podría haber unos elementos duros quienes
tildaran de antiamericanismo a las escenas de los prisioneros encapuchados y
las detalladas historias de abusos físicos y psicológicos".
La ironía es que tales elementos duros existen. Aunque el New York Times
exculpa al sistema diciendo que el trato que recibieron estos hombres era el
producto de "la crueldad e indiferencia burocrática" y no de la
cruzada por un nuevo orden mundial al servicio de los intereses del capitalismo
estadounidense, otros medios de comunicación que se dirigen a las masas
populares en general lisa y llanamente dudan de la veracidad de la película.
Por ejemplo, el cotidiano estadounidense USA Today atacó a los tres hombres y a
los directores quienes pusieron algunos hechos al alcance del público. Ante las
denuncias que hace la película, la reseña de la película del 31 de julio dice:
"El hecho de que es una recreación pone en duda la veracidad de la
historia. Aunque los hombres parecen sinceros, se pudiera haber tenido un
sentido más claro de su veracidad general si mediante entrevistas otras
personas hubieran confirmado la historia".
¿A qué extremos de amarillismo van los medios de comunicación en pos de
defender el imperio mundial norteamericano? Después de dos años de torturas y
tratos infrahumanos, la CIA y su contraparte británica no presentaron ninguna
prueba ni documentación que vinculara a los hombres con Al Qaeda. Ahora este
vocero del régimen de Bush pide "equilibrio" en el cine y el arte y
"objetividad’ (dar tiempo igual al verdugo y al torturador). ¡Qué irónico!
¿Qué pasó con la premisa básica del derecho de que uno se presume inocente hasta
que se pruebe lo contrario? ¡Parece que USA Today, y el régimen por lo cual
habla, quieren revocar lo que se solía considerar una ley así como el veredicto
implícito en este caso, declarando culpables a aquellos quienes el gobierno
estadounidense no pudo hallar culpables y dándoles otra oportunidad a los
torturadores para contarnos más mentiras en defensa de su cuento!
A veces la naturaleza dictatorial de la democracia occidental queda escondida,
y a veces queda al desnudo. A diferencia de lo que pasó en Estados Unidos, se
presentó esta película por televisión en Inglaterra. Pero, como si el gobierno
británico quisiera remarcar unos puntos que salen en la película y aplicarlos a
en su propio territorio también, la policía arrestó a dos de los Tres de Tipton
y a los actores quienes los representaron, y los interrogó y los amenazó con la
cárcel cuando volvieron del festival de cine de Berlín. Los policías de la Rama
Especial y de otras divisiones, quienes dijeron que "recababan
información" según las estipulaciones de las últimas leyes antiterroristas
británicas, le preguntaron a propósito a uno de los actores si contemplaba
actuar en otras "películas políticas".
Fuente:
http://www.lahaine.org/mm_ss_mundo.php/resena_de_pelicula_el_camino_a_guantanam