28 jun. 2016

LÁGRIMAS DEL TORNIQUETE


Malaya la hora del desalmado, que utiliza el terror en lugar de palabras propiciando la muerte, buscando subyugar sin escrúpulos dignidad del doliente, que con desesperada impotencia de dolor se entristece, al ver rodar lágrimas del niño inocente, por hambre del verdugo, girando en su cuello con sordidez el torniquete.

MARIO MARTIN
28-06-2016

Foto bajada de Internet

26 jun. 2016

ENTRE PLUMAS Y PELOS


Yo partí de ti muchas veces con los años, pero fue tan difícil, con cada amanecer cuando mis ganas quemabas tatuándome la piel bajo el cobijo, para morir de nuevo al buscar tus huellas en tardes de ausencia, dejando en mí tú clara esencia descubierta, y sin embargo, terco, al sentir tú aliento en mi pecho regresar de nuevo al calor de tu hoguera, para rondar la demencia en presentimientos, sin entender que amarnos no basta y construir mañanas nos es negado sueño, que el terruño en qué se fundan nuestras vidas, para uno es cielo y para el otro suelo, porque somos diferentes, y eso, lo lamento, no podremos cambiarlo, al nuestra naturaleza requerir diferentes alimentos, abre ante nosotros el camino recto de las anchas praderas y el firmamento para el vuelo, para llevar el bonito recuerdo de un amor envuelto entre plumas y pelos.
   
MARIO MARTIN

26-06-16

19 jun. 2016

SUCUMBIENDO AL SÚCUBO


Oyendo en lo desconocido un susurro de silencio, quedo habitando inmóvil envuelto en extraño fuego, que al pronunciar mi nombre  con su roce de seda en los dedos, me hace entre penumbras estallar petrificado en mis miedos, congelado, inerme, anclado a mi lecho, y quedar impávido en un halo de luz encantado, frente a la exuberante hembra de sugestiva hermosura, exhibiéndome impúdica el sensual cuerpo para invitarme a su seductor juego, donde extasiado en el placer de sus carnosos labios, que recorren con hambre mi cuerpo, nos  entreguemos al delirio más placentero, mientras así me conduce, sujetando mi voluntad, a sucumbir en las llamas del averno, cuando oportuno, el más fiel de mis amigos, me rescata al despertarme en un ladrido, volviendo a la vida, así gracias a Toby, mi  querido perro.

MARIO MARTIN

19.06.2016  

13 jun. 2016

MISERIAS Y ESPERANZA


Desde lejos, sin distancias, peregrinando bajo el teñir de crepúsculos vencidos por la noche, con centinelas "aguaita caminos" alertando el paso con su canto, de pesadas ropas de pies arrastrando, inmerso en calladas sombras que van interrogando, sobre miserias que danzan sobre mezquindad de los humanos, viendo absorto con dolor en el triste imaginario: festejar al hombre cuando lleva al toro a la muerte tirado por dos caballos; cuando aplaude por que el pan deja de ser pan para todos, y pasa a lujo del que pueda comprarlo; cuando pulula cual negras mariposas el luto en el vecindario, por fiebre en los pálidos labios, teniendo oculto el remedio para evitarlo; cuando aúllan como bestias tras la ira del destrozo, por el agrio olor a sangre del animal devorado; cuando por pensar distinto se contrata al sicario, queriendo matar ideas, asesinando a su adversario. Pero, la noche pasa, y con color innumerable levantará de nuevo el alba, que aunque duela el alma, la nube pasa y sale el ave del nido al vuelo sembrando esperanza, que aunque tiemble la palabra, lleva lo que dice, luchando en su latir un mejor mundo, haciéndolo posible.

MARIO MARTIN

13-06-2016


Foto tomada de la Red


7 jun. 2016

"EL ESPÍRITU DEL 45" - DOCUMENTAL DE KEN LOACH



VER DOCUMENTAL y/o Descargar: http://www.teledocumentales.com/el-espiritu-del-45/                     

Dirección: Ken Loach
País: Reino Unido
Duración: 94 minutos
Año: 2013
Sinopsis: El documental se centra en los años de posguerra en Gran Bretaña y analiza el espíritu de unidad del nuevo socialismo, al tiempo que reflexiona sobre qué está pasando hoy día con esos ideales que buscaban la creación de una sociedad justa. Para ello, su director Ken Loach se sirve de una serie de imágenes de archivo y testimonios que ha conseguido recopilar.

El cineasta Ken Loach recuerda en 'El espíritu del 45' cómo el esfuerzo colectivo y la determinación de los trabajadores consiguieron levantar un país y construir un admirable estado de bienestar para sus ciudadanos

"¿Remataremos nuestra victoria sobre el fascismo?" Es casi una de las primeras preguntas que se plantean en la nueva película de Ken Loach, El espíritu del 45, cine documental de valioso contenido, con el que el cineasta británico hace un llamamiento a la lucha contra el capitalismo y sus vasallos, donde proclama los males de las políticas conservadoras y desde donde advierte de la fatalidad si el gobierno (en este caso el británico) consigue privatizar la Sanidad. "Estaremos acabados -dice uno de sus protagonistas-. Hay que impedirlo haciendo lo que haga falta, incluso violando la ley".

Al más puro estilo Loach, sencillo, limpísimo y sincero, el filme recorre la historia de un país que venció al paro, la pobreza, la ignorancia, la enfermedad y la miseria con la voluntad popular de cambio. En 1945, al final de la Guerra Mundial, en Inglaterra "creíamos que nunca más íbamos a dejar que la pobreza, el desempleo o el ascenso del fascismo desfiguraran nuestras vidas", recuerda el cineasta, que reconoce que hoy, en una situación de deterioro social parecido al de entonces, el gran problema es el vacío absoluto en la izquierda, "necesitamos desesperadamente un partido de izquierdas". 


"El momento de recordarlo"


En 1945, la sociedad vivía la determinación de mejorar. Si juntos habían luchado en la guerra, juntos harían casas para los que nos las tenían, juntos crearían un servicio social de salud y de transporte, juntos reconstruirían el país. "La idea central -explica Ken Loach- era la propiedad común, donde la producción y los servicios beneficiarían a todos. Unos pocos no se enriquecerían a costa de los demás. Era una noble idea, popular y aclamada por la mayoría. Era el Espíritu de 1945. Quizá hoy sea el momento de recordarlo".
Así,  a pesar de la fuerza política de Churchill, en las elecciones generales de 1945 en el Reino Unido se produjo una de las victorias más aplastantes que se recuerdan del Partido Laborista. Y, con Clemen Attlee a la cabeza, se inició una transformación del país, física y psicológica, que devolvió a los ciudadanos el timón de sus vidas.

Ken Loach acude a los recuerdos personales de doctores, mineros, activistas políticos, enfermeras, ferroviarios, trabajadores de correos o simplemente los que eran jóvenes en aquella época y reconstruye esta reciente historia política y social. 


"Solo lo mejor es bueno para la clase trabajadora"


Uno de ellos cuenta cómo en su casa, en su infancia, él y cuatro de sus hermanos dormían en la misma cama, un colchón viejo invadido por las pulgas y las chinches. Otro explica cómo murió su madre, víctima de la pobreza en un país en el que la salud se pagaba muy cara... Los testimonios se suceden y van ganando en color a medida que en la película se van explicando los cambios producidos en el país.

La creación del Servicio Nacional de Salud y la colocación de los cimientos del estado de bienestar, gracias a la decisión y  valentía de Nye Bevan; la nacionalización del transporte -a partir de la cual ya no hubo despidos forzosos de los trabajadores del ferrocarril-, la nacionalización del gas, de los muelles, de la electricidad, del agua... -"monopolios naturales", como se denominan en la película-, y la puesta en marcha del Plan de Vivienda, que nació sobre una convicción: "Solo lo mejor es bueno para la clase trabajadora". Así, con Bevan vigilante de cada proyecto, las casas de protección que se edificaron tenían jardín privado, dos pisos, cuarto de baño en ambos... 


"El capitalismo se está desmantelando"


Pero en 1979, cuando los ciudadanos disfrutaban de un admirable estado de bienestar, todo se torció con la victoria de Margaret Thatcher. Todo lo que había pasado a estar bajo el control público volvió a manos privadas. El afán privatizador de aquel gobierno, que vendió absolutamente todo lo que pudo, destrozó en un abrir y cerrar de ojos el hermoso sueño colectivo que tanto esfuerzo había costado convertir en realidad.

Otras voces surgen entonces en la película de Ken Loach, a los testimonios anteriores se unen ahora los de economistas, representantes de los pensionistas, escritores, activistas políticos, profesores, antiguos y nuevos sindicalistas... Todos coinciden en lo mismo, aún queda el Servicio Nacional de Salud y hay que defenderlo por encima de todo. "Si no, estamos acabados".

Y todos, sin una sola fisura, están también de acuerdo en que la solución es la lucha contra el sistema capitalista, responsable del deterioro de la calidad de vida de los trabajadores.

"Todos hemos oído hablar del capitalismo amable, pero nadie lo ha visto porque no existe", dice uno de ellos, que añade: "El capitalismo no es fuerte, vemos cómo hoy se está desmantelando, lo único que es fuerte es la idea del capitalismo".

"¿Recortes? Lucha" Y Ken Loach, que ha contado toda esta historia en blanco y negro vuelve al comienzo, a las primeras imágenes, donde hombres y mujeres, mayores, jóvenes, niños, celebran el final de la guerra. Pero ahora hay color, porque la mirada es positiva, porque si ellos lo hicieron un día, puede volverse a hacer. "La clase trabajadora puede cambiar toda la historia, lo único que pasa es que aún no se da cuenta del poder que tiene".  


"Necesitamos un partido de izquierdas"


Por supuesto, Loach no es ningún ingenuo, es absolutamente consciente de hasta dónde el Partido Laborista británico actual ha colaborado en la destrucción del sistema de bienestar. Su apuesta en El espíritu del 45 no es por este partido, sino por los trabajadores. Y por ellos, hace también otra petición. El cineasta reclama, casi exige, a esos veteranos que han contado su pobreza en la infancia, su entusiasmo en la época de cambios, su pesar en los días negros de la Dama de Hierro, que vuelvan a contar esta historia, que no dejen morir su recuerdo. A pesar de sus ochenta, en algunos casos, noventa años, tienen el deber de seguir luchando, de animar con su memoria a la lucha. Y sobre esa convicción ha nacido El espíritu del 45.

"La gran cuestión es que hay un vacío absoluto en la izquierda", sentenció recientemente Loach en una entrevista realizada en Londres a propósito de esta película. "Ha habido intentos de crear coaliciones. Creo que yo me he sumado a la mayor parte de ellas. Pero no han funcionado. Necesitamos desesperadamente un partido de izquierdas, un movimiento en la izquierda. Nos han fastidiado esos líderes carismáticos con vanidades demasiado grandes. O ha sido el sectarismo. Esto tiene que ser un movimiento amplio, popular y democrático que se base en una agenda política que lo primero que diga es que el sistema se equivoca".

FUENTES: 


5 jun. 2016

ESE TIEMPO TAN NUESTRO



Ese tiempo tan nuestro, cual reloj detenido contando el olvido de sus lapsos, ese, qué cubre de enredaderas las lumbreras y sumerge la alcoba en el vacío, qué cuenta la tristeza de la lluvia, cuando tanto ha llovido, para sin llegar a llanto convertir en lienzo lo vivido, ese qué, bien lo sabe, marca el demasiado tarde para extender la mano, cuando alucina tratando en vano de engañarse, porque el río aún sin agua sigue su cauce, y la espiga quede temblando aunque el viento pase. Ese tiempo tan nuestro, quedará entre nosotros cual perfume flotando, aunque celebremos nuevos brindis por la vida en otros bandos.  

MARIO MARTIN

05-06-2016

1 jun. 2016

KIZOMBA CON TÚ MUSA


Estás, imperceptible y cierta, cuando ennegrece mi vista invadiendo las sombras, para inventarte tenue e invisible bailando al son de tu cintura una kizomba, recreando tu rostro de carnosos labios, cayendo en el rojo de tu rosa, sumergido en el aroma de hembra emanado del vaivén de nuestras olas, al ritmo acompasado que estrechan tu cuerpo y mi locura, llevándome a confines donde reina la lujuria y es palpable lo virtual de tu hermosura, impregnando con tu elixir la desnudez de mi envoltura, haciéndome dudar, si es real, el mágico placer de éste encuentro con tú musa.

MARIO MARTIN
31.05.2016  

Foto de la Red