11 sep. 2016

DISCURSOS A LA JUVENTUD - Salvador Allende (Libro en PDF)




INDICE
  7 Presentación / Juventud en revolución
11 Repensar la educación, la universidad y la nueva sociedad: la juventud ligada a las     bases populares
16 Las realidades y particularidades nacionales: la necesidad histórica de cambios en la conciencia colectiva y en las estructuras sociales y económicas
24 Origen de la violencia social e histórica
27 El servicio público
28 La mujer, esencia ética transformadora del espíritu humano en sociedad
29 La función del trabajo voluntario y la solidaridad internacionalista
30 Los pueblos indígenas
31 Política económica nacionalista
33 “Combatiré implacablemente el fascismo”


PRESENTACIÓN:

Estos fragmentos de discursos del presidente Salvador Allende dirigidos a la juventud y al pueblo chilenos abordan aspectos que, por su cercanía con los acontecimientos devenidos en nuestro país en los últimos 16 años y con nuestra realidad actual, permiten a la juventud venezolana, nacida y formada en este proceso revolucionario, educarse y lograr manifestarse en la acción creadora y transformadora para contrarrestar la ideología burguesa aún dominante. No podemos desconocer la historia del breve lapso recorrido hacia el socialismo que se dio con el triunfo del presidente chileno (1970-1973). Tampoco otros aspectos que son puntos de partida para visualizar en contexto las situaciones generales que configuraron la trascendencia y las limitaciones del devenir revolucionario chileno, en comparación con el nuestro.
(Fragmento de la Presentación por Coral Pérez)


CONTRAPORTADA

Las palabras del Comandante Chávez “Hoy tenemos Patria”, nos dicen y nos seguirán diciendo que hemos vencido la imposición del destierro y la alienación. Patria o Matria para nosotros significa refundación, reconocimiento y pertenencia. Hace 15 años las generaciones más jóvenes estaban hambrientas, perseguidas o idiotizadas. Hoy las juventudes venezolanas se pronuncian y se mueven en diversidades activas, manifiestas, con rostro propio. Hoy deseamos y podemos vivir luchando por mejorar y profundizar nuestro anclaje a esta tierra venezolana. Hoy la política no es tabú o territorio tecnócrata. Hoy la participación es ley y movimiento continuo.

Para defender lo avanzado en estos años de Revolución Bolivariana es impostergable que sigamos fortaleciendo nuestra consciencia y nuestro espíritu en rebeldía. La lectura nos ayuda a comprendernos desde múltiples espacios, tiempos y corazones, nos da un necesario empujón para pensarnos con cabeza propia en diálogo con voces distintas.

Leamos pues y escribamos nuestra historia. Leamos y activemos la reflexión colectiva que emancipa, seamos capaces de empuñar las ideas y transformarnos con palabras y obras.

Decía Martí que no hay igualdad social posible sin igualdad cultural, esta es una verdad luminosa que nos habla de la necesidad de alcanzar una cultura del hacia la Patria Nueva, hacia la afirmación de la vida en común, para todos y nosotros histórico, que nos una en la inteligencia, el pecho y los sentidos todas.

Leamos y escribamos, que de ello se nutrirán muchos más de los nuestros y seguiremos creciendo, pues con todos y todas sumando, no será en vano la larga lucha de los pueblos hacia su emancipación definitiva.

¡Vivan los poderes creadores del Pueblo!

DIALÉCTICA DE UNA DERROTA Por Carlos Altamirano (Libro en PDF)


Link para Libro en PDF: http://www.psuv.org.ve/wp-content/uploads/2016/01/Dial%C3%A9ctica-de-una-derrota.pdf


RESEÑA:

Se extinguía el 4 de septiembre de 1970. El pueblo se había volcado sobre la alameda Bernardo O’Higgins, arteria principal de Santiago, para celebrar una victoria que por largas décadas se había mostrado esquiva.

Allende era virtualmente el presidente de Chile, aunque el gobierno de Frei dilataba el reconocimiento oficial de los resultados electorales. Trabajadores, jóvenes estudiantes, mujeres de las poblaciones marginales y campesinos de la periferia capitalina, explosionaban de júbilo sobre la ancha avenida. La burguesía amedrentada, intoxicada por su propia propaganda, se había parapetado en sus mansiones, aguardando el asalto de las turbas vencedoras. La culpa acumulada en siglo y medio de dominación y explotación, oscurecía y silenciaba los barrios elegantes.

Aquélla fue una noche de alegría larga. El pueblo cantó y bailó hasta avanzada ya la madrugada... pero ni un sólo vidrio se quebró en Santiago, ni una sola bofetada castigó la arrogancia replegada del enemigo derrotado. Los trabajadores se asomaban a su destino con una increíble demostración de generosidad y madurez cívica.

Casi exactamente tres años después, cuando también se apagaba otro día de septiembre, la burguesía alborozada bebía champán en sus lujosos salones: Allende había sido asesinado y se clausuraba brutalmente la vibrante experiencia que él encabezara. La soldadesca, inoculada de odio, irrumpía en los hogares populares y allí destruía, robaba, violaba y asesinaba, mientras el pijerío ebrio delataba, golpeaba y colaboraba en la tarea de exterminio.

Cuando septiembre fue del pueblo, los partes policiales no registraron un solo desmán. Cuando fue de la burguesía, murió ensombrecido por el hedor de 40.000 cadáveres. El terror rojo, persistentemente anunciado por los heraldos de la burguesía, no se asomó entonces ni en los tres años subsiguientes. El terror blanco, en cambio, vino sin anuncio y su faena nunca se dio pausa después de la derrota popular. Dos estilos de vida, dos concepciones diferentes de la sociedad y del hombre. Una, la del pueblo, alegre, generosa, abierta a la esperanza de una vida superior. Otra, la de sus adversarios, torva, deshumanizada, implacablemente resuelta a defender sus privilegios.

El examen de los dos proyectos sociopolíticos que emergen de aquellos aconteceres, el intento de construir una sociedad socialista, en pluralismo, en democracia y en libertad, y la experiencia fascista, que metodiza la destrucción de un vasto sector social para afincar el dominio burgués imperialista, constituyen el objetivo central de este libro.

El ensayo está escrito para satisfacer una urgente necesidad personal y partidaria, a la vez que una apremiante exigencia revolucionaria. Desde la dirección del más poderoso partido de la Unidad Popular, jugamos un importante papel en el quehacer convulsionante de los últimos años. Ello nos impuso la obligación de ir recogiendo las interrogantes variadas que emergieron del desenlace trágico. Deseamos, en estas páginas, dar a ellas una respuesta directa y categórica, desde nuestra perspectiva. Comprendemos las dificultades y asumimos plenamente los riesgos. El triunfo electoral de un movimiento marxista, en un país pequeño, dependiente y subdesarrollado, es un hecho excepcional en la historia, el desarrollo posterior del proceso y su subsiguiente fracaso, crearon incógnitas complejas, difíciles de desentrañar.

Premeditadamente habíamos eludido enfrentar esta tarea sin contar con una perspectiva histórica adecuada y sin la serenidad indispensable para liberar el análisis de cualquier interferencia subjetiva y emocional.

Creemos que ya ha trascurrido el tiempo suficiente como para encarar esta exigencia. Entendemos insoslayable la obligación de hacer llegar nuestro pensamiento a los combatientes, que desde todos los rincones de los caminos revolucionarios, hurgan en la experiencia chilena las lecciones inapreciables que emergieron de su victoria y derrota.

Con posterioridad al golpe militar, empezó a proliferar en Europa y en América Latina, una profusa literatura analítica en tomo a las cuestiones fundamentales planteadas por nuestra singular experiencia. Ello no es extraño. Pocos hechos, en lo que va del siglo, han impactado tan violentamente a la opinión pública mundial. Pocas veces, el movimiento revolucionario internacional había formulado con tan vehemente severidad el cuestionario de sus dudas:

¿Qué factores determinaron la derrota? ¿Cuál fue la magnitud y la entidad de los errores cometidos? ¿Qué desviaciones lo obstaculizaron y sobre qué «fichas ideológicas» deben éstas ser imputadas? Y por cierto, como cuestión sustancial, ¿estaba o no la derrota fatalmente determinada por la singularidad misma de la vía, en apariencia divorciada de la ortodoxia?

Las respuestas ensayadas han entregado un aporte valioso al debate promovido. No obstante, en no pocas de ellas, se ha incurrido en errores determinados por perspectivas inadecuadas. Existe, a nuestro juicio, tendencia « magnificar factores adjetivos del proceso, a los cuales se atribuye un peso específico, casi excluyente. Para algunos, la suerte de aquél, aparece sellada pura y simplemente por la decisión voluntariosa del imperialismo de hacerlo abortar. Para otros, estaba condenado por la incapacidad de la dirección revolucionaria, para articular, política y socialmente, un entendimiento con los sectores medios, que evitara el aislamiento del proletariado. Hay también, quienes buscan el nudo de la trama en el ritmo impuesto a la experiencia, lento para Montescos, vertiginoso para Capuletos.

No pocos aparecen orientados, más que a profundizar objetivamente en la realidad íntima del drama chileno, a satisfacer determinadas posiciones partidistas o doctrinarias. Finalmente, algunos juicios críticos se expresan a contar de moldes ya utilizados o de experiencias ya vividas, con los cuales se pretende establecer analogías mecánicas.

Carlos Altamirano Orrego (Santiago de Chile, Chile, 18 de diciembre de 1922) es un político y abogado chileno.

Fue secretario general del Partido Socialista de Chile (1971-79), diputado (1961-65) y senador (1965-73), aunque antes ejerció como profesor de hacienda pública y derecho económico en la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile.

Durante el gobierno de Salvador Allende, Carlos Altamirano, en su calidad de Secretario General del PS, se distinguió por ser uno de los dirigentes más intransigentes del régimen, al llamar a la revolución armada con su popular eslogan «avanzar sin transar». Su diálogo extremista era evidente, y culminó en la total división de la sociedad.

Liderando la vía la insurrección armada contra la burguesía, el 9 de septiembre de 1973 llamó al enfrentamiento armado y a oponerse, por todos los medios, a la ofensiva golpista, descartando cualquier tipo de diálogo. Posteriormente, se exilió en Cuba tras el 11 de septiembre de 1973. En 1978, fue reelegido en su cargo de Secretario General del PS en la ciudad de Argel.

Tras asistir en Madrid al funeral de Franco, en 1975, Augusto Pinochet mantuvo reuniones secretas con el terrorista neofascista italiano Stefano delle Chiaie, cercano a la logia P2 de Licio Gelli, para planificar -sin éxito- un atentado contra él. Desde el exilio, protagonizó la renovación ideológica del socialismo chileno. Regresó a Chile en 1993, desvinculándose desde ahí de la política activa aunque no de la reflexión política, que plasma en las páginas de su libro `Después de todo`. También es autor del libro `Dialéctica de una derrota` (1977).

Fuente de la Reseña:  http://ebiblioteca.org/?/ver/31438

17 ago. 2016

PALABRA



¡Multifacética Palabra! Expresión abstracta del alma, cuando es el adentro quien habla, al adentro de quien la recibe para recrearla ¡Vibración que llega lejos!, sin magnitudes ni distancias, sin condiciones ni tiempo, en universal idioma del adentro. ¡Maravillosa Palabra!, de plasticidad infinita, y a otras asociada, transmite desdobladas propiedades, que por no entender, al intelecto le es negada. Tonadas armoniosas en paleta de significados y colores, lenguaje del espíritu-conciencia transformando con mensaje los valores. ¡Mágica Palabra!, contagias experiencias y emociones, propagas las verdades del alma con indescriptibles acepciones, y en frecuencias del espacio moduladas, penetras con amor los corazones, para juntarles en sublimes propósitos, haciendo que la causa del Ser, sea la del Hombre. ¡Salud, por la Palabra! celebrando su moderna resonancia, que esparce como esporas su energía por los aires, cual fragancias fecundando con su polen, y cataliza el despertar de la conciencia en profundos procesos entre los pobres. Hoy hago uso de ella, para saludar a quién la lea, y permita le llegue al alma, en su lengua nativa, como Palabra Solidaria que en amor le mando con la mía.




MARIO MARTIN
Sep. 2011

31 jul. 2016

DIAPASÓN DE LA VIDA


EN EL ASTILLERO


Un día más en el Astillero, terminando otra jornada, ¡Ironías de la vida!...o él precio a pagar, por equivocar el camino. Me pregunto, sí con el esfuerzo invertido, no tendría ya “un feliz destino”. Más sin embargo, alisto la barca para zarpar a la nada. No importan ya los logros obtenidos, si no podemos disfrutarlos, por, a criterio del otro haberlos constreñido, donde imperan por designio prioridades materiales que dejan los sueños dormidos, hipotecando la existencia tras un futuro, que en definitiva, no es el mío. El alma pide soltar cabos, izando las velas del libre albedrío, con el coraje de no llevar nada, dejando de lado apegos tan sentidos. Con conciencia de equipaje, y aunque el resto no sea fácil, es el precio requerido. Por eso,  me lanzo a la deriva,  cargado de ilusión por lo que no he vivido, sin que me queden dudas por haber hecho todo en salvar lo construido, hoy valoro más la vida y lo que me reste es para el disfrute con todos mis sentidos, renunciando a ésta “apacible y buena vida”, por no estar hecha a mi medida, dejándome llevar por la brújula del corazón en todo cometido. Por primera vez en mi existencia, estoy solo conmigo mismo, sin ser posesión ni sentirme oprimido, sin rendir cuentas del “tiempo perdido”. Puedo palpar el gozo de ser libre…para navegar tras el infinito, henchido por los vientos del amor y el humanismo, sin nada que lamentar, sin tener que echar nada al olvido. Hoy puedo irme tranquilo, por haber cumplido…dejando a todos con abiertos caminos, presto al llamado, cuándo quieran contar conmigo…pero es hora de velar por mí mismo, entregado, al son de  la música que dirija mi alma hasta donde no he podido. Seguiré mañana, calafateando el bote que conduzca a mi destino, sorteando tristezas y nostalgias…por los buenos momentos vividos. Dándome el coraje, para superar apegos, entendiendo mi libertad…está en el Astillero, y la decisión tomada, sin vuelta atrás, a pesar de que…a mis quereres aún los quiero.


Mario Martin
20-10-2013


Foto de Internet: http://2.bp.blogspot.com/-GK8-OVHB6FI/UEcFR4_XBRI/AAAAAAAAFSY/j8r8lMRa2xI/s1600/P1120667.JPG

20 jul. 2016

FECHAS MARCADAS



Parece mentira, jugarretas del destino nos remuevan con celadas la calma conquistada, al sorprendernos, desatando torbellinos con fechas marcadas, anudando la garganta, nublando las ventanas, juntando salpiques en gotas escurridas del alma, unas dulces, celebrando el deseado envejecer juntos con copas que brindaron corolarios por metas logradas, otras amargas, por lo efímero del sueño, juntándose con ello dos fechas en una lágrima, el regocijo del recuerdo y  el dolor del no haber sido.  

MARIO MARTIN


16-07-2016

10 jul. 2016

SEPIA DE MIS ANCESTROS


Argenta oxidada,
que aún redivives la imagen desleída
en sepia de mis ancestros, 
otrora ennegrecida en haluros de plata, 
desnudando instantes memorables
cayendo cual cristales en cascada, 
transbordando las fronteras de los tiempos 
por el orificio de su membrana,
para traernos escapando del olvido
a la guanches del Teide,
con sus torrentes de lava,
que vino a nosotros en simientes
de la valiente mujer lozana,
que en mágica aventura
lanzase allende los mares, 
persiguiendo horizontes 
con su orgullosa mirada,
contraviniendo arcaicos preceptos, 
construyendo mañanas
con el alba a sus espaldas,
atravesando el océano
para encallar en tierras de gracia,
y echar raíces en faldas
de nuestro amado Wuaraira



MARIO MARTIN
10.07.2016


En la foto: ELENA MARTIN CONTRERAS y CÉSAR NORBERTO MARTIN CONTRERAS, mi abuela y mi padre.

7 jun. 2016

"EL ESPÍRITU DEL 45" - DOCUMENTAL DE KEN LOACH



VER DOCUMENTAL y/o Descargar: http://www.teledocumentales.com/el-espiritu-del-45/                     

Dirección: Ken Loach
País: Reino Unido
Duración: 94 minutos
Año: 2013
Sinopsis: El documental se centra en los años de posguerra en Gran Bretaña y analiza el espíritu de unidad del nuevo socialismo, al tiempo que reflexiona sobre qué está pasando hoy día con esos ideales que buscaban la creación de una sociedad justa. Para ello, su director Ken Loach se sirve de una serie de imágenes de archivo y testimonios que ha conseguido recopilar.

El cineasta Ken Loach recuerda en 'El espíritu del 45' cómo el esfuerzo colectivo y la determinación de los trabajadores consiguieron levantar un país y construir un admirable estado de bienestar para sus ciudadanos

"¿Remataremos nuestra victoria sobre el fascismo?" Es casi una de las primeras preguntas que se plantean en la nueva película de Ken Loach, El espíritu del 45, cine documental de valioso contenido, con el que el cineasta británico hace un llamamiento a la lucha contra el capitalismo y sus vasallos, donde proclama los males de las políticas conservadoras y desde donde advierte de la fatalidad si el gobierno (en este caso el británico) consigue privatizar la Sanidad. "Estaremos acabados -dice uno de sus protagonistas-. Hay que impedirlo haciendo lo que haga falta, incluso violando la ley".

Al más puro estilo Loach, sencillo, limpísimo y sincero, el filme recorre la historia de un país que venció al paro, la pobreza, la ignorancia, la enfermedad y la miseria con la voluntad popular de cambio. En 1945, al final de la Guerra Mundial, en Inglaterra "creíamos que nunca más íbamos a dejar que la pobreza, el desempleo o el ascenso del fascismo desfiguraran nuestras vidas", recuerda el cineasta, que reconoce que hoy, en una situación de deterioro social parecido al de entonces, el gran problema es el vacío absoluto en la izquierda, "necesitamos desesperadamente un partido de izquierdas". 


"El momento de recordarlo"


En 1945, la sociedad vivía la determinación de mejorar. Si juntos habían luchado en la guerra, juntos harían casas para los que nos las tenían, juntos crearían un servicio social de salud y de transporte, juntos reconstruirían el país. "La idea central -explica Ken Loach- era la propiedad común, donde la producción y los servicios beneficiarían a todos. Unos pocos no se enriquecerían a costa de los demás. Era una noble idea, popular y aclamada por la mayoría. Era el Espíritu de 1945. Quizá hoy sea el momento de recordarlo".
Así,  a pesar de la fuerza política de Churchill, en las elecciones generales de 1945 en el Reino Unido se produjo una de las victorias más aplastantes que se recuerdan del Partido Laborista. Y, con Clemen Attlee a la cabeza, se inició una transformación del país, física y psicológica, que devolvió a los ciudadanos el timón de sus vidas.

Ken Loach acude a los recuerdos personales de doctores, mineros, activistas políticos, enfermeras, ferroviarios, trabajadores de correos o simplemente los que eran jóvenes en aquella época y reconstruye esta reciente historia política y social. 


"Solo lo mejor es bueno para la clase trabajadora"


Uno de ellos cuenta cómo en su casa, en su infancia, él y cuatro de sus hermanos dormían en la misma cama, un colchón viejo invadido por las pulgas y las chinches. Otro explica cómo murió su madre, víctima de la pobreza en un país en el que la salud se pagaba muy cara... Los testimonios se suceden y van ganando en color a medida que en la película se van explicando los cambios producidos en el país.

La creación del Servicio Nacional de Salud y la colocación de los cimientos del estado de bienestar, gracias a la decisión y  valentía de Nye Bevan; la nacionalización del transporte -a partir de la cual ya no hubo despidos forzosos de los trabajadores del ferrocarril-, la nacionalización del gas, de los muelles, de la electricidad, del agua... -"monopolios naturales", como se denominan en la película-, y la puesta en marcha del Plan de Vivienda, que nació sobre una convicción: "Solo lo mejor es bueno para la clase trabajadora". Así, con Bevan vigilante de cada proyecto, las casas de protección que se edificaron tenían jardín privado, dos pisos, cuarto de baño en ambos... 


"El capitalismo se está desmantelando"


Pero en 1979, cuando los ciudadanos disfrutaban de un admirable estado de bienestar, todo se torció con la victoria de Margaret Thatcher. Todo lo que había pasado a estar bajo el control público volvió a manos privadas. El afán privatizador de aquel gobierno, que vendió absolutamente todo lo que pudo, destrozó en un abrir y cerrar de ojos el hermoso sueño colectivo que tanto esfuerzo había costado convertir en realidad.

Otras voces surgen entonces en la película de Ken Loach, a los testimonios anteriores se unen ahora los de economistas, representantes de los pensionistas, escritores, activistas políticos, profesores, antiguos y nuevos sindicalistas... Todos coinciden en lo mismo, aún queda el Servicio Nacional de Salud y hay que defenderlo por encima de todo. "Si no, estamos acabados".

Y todos, sin una sola fisura, están también de acuerdo en que la solución es la lucha contra el sistema capitalista, responsable del deterioro de la calidad de vida de los trabajadores.

"Todos hemos oído hablar del capitalismo amable, pero nadie lo ha visto porque no existe", dice uno de ellos, que añade: "El capitalismo no es fuerte, vemos cómo hoy se está desmantelando, lo único que es fuerte es la idea del capitalismo".

"¿Recortes? Lucha" Y Ken Loach, que ha contado toda esta historia en blanco y negro vuelve al comienzo, a las primeras imágenes, donde hombres y mujeres, mayores, jóvenes, niños, celebran el final de la guerra. Pero ahora hay color, porque la mirada es positiva, porque si ellos lo hicieron un día, puede volverse a hacer. "La clase trabajadora puede cambiar toda la historia, lo único que pasa es que aún no se da cuenta del poder que tiene".  


"Necesitamos un partido de izquierdas"


Por supuesto, Loach no es ningún ingenuo, es absolutamente consciente de hasta dónde el Partido Laborista británico actual ha colaborado en la destrucción del sistema de bienestar. Su apuesta en El espíritu del 45 no es por este partido, sino por los trabajadores. Y por ellos, hace también otra petición. El cineasta reclama, casi exige, a esos veteranos que han contado su pobreza en la infancia, su entusiasmo en la época de cambios, su pesar en los días negros de la Dama de Hierro, que vuelvan a contar esta historia, que no dejen morir su recuerdo. A pesar de sus ochenta, en algunos casos, noventa años, tienen el deber de seguir luchando, de animar con su memoria a la lucha. Y sobre esa convicción ha nacido El espíritu del 45.

"La gran cuestión es que hay un vacío absoluto en la izquierda", sentenció recientemente Loach en una entrevista realizada en Londres a propósito de esta película. "Ha habido intentos de crear coaliciones. Creo que yo me he sumado a la mayor parte de ellas. Pero no han funcionado. Necesitamos desesperadamente un partido de izquierdas, un movimiento en la izquierda. Nos han fastidiado esos líderes carismáticos con vanidades demasiado grandes. O ha sido el sectarismo. Esto tiene que ser un movimiento amplio, popular y democrático que se base en una agenda política que lo primero que diga es que el sistema se equivoca".

FUENTES: