1 dic. 2015

DEJEN QUIETO AL BRAVO PUEBLO



Retrógrados conciliábulos diseñando estrategias para generar malestar con macabro juego, queriendo hacer ver que la escasez  es culpa del otro y no de ellos, menospreciando así la inteligencia del pueblo ¿quién va a creer que alguien atente contra sí mismo? o es qué acaso es pendejo. No entienden que el pueblo bien sabe quién es su verdugo, pero tratan de atizar el fuego en denigrantes ringleras menguando el sustento con caros mendrugos, llenando sus arcas sembrando miserias mientras recogen peculio. Olvidan que el fuelle que insuflan también templa de rojo el acero, qué el pueblo paciente sabe esperar el momento, qué es preferible dejar quieto a quien está quieto, no forzando demuestre, lo qué es capaz de hacer un Bravo Pueblo.

Mario Martin

30.11.2015