1 jun. 2016

KIZOMBA CON TÚ MUSA


Estás, imperceptible y cierta, cuando ennegrece mi vista invadiendo las sombras, para inventarte tenue e invisible bailando al son de tu cintura una kizomba, recreando tu rostro de carnosos labios, cayendo en el rojo de tu rosa, sumergido en el aroma de hembra emanado del vaivén de nuestras olas, al ritmo acompasado que estrechan tu cuerpo y mi locura, llevándome a confines donde reina la lujuria y es palpable lo virtual de tu hermosura, impregnando con tu elixir la desnudez de mi envoltura, haciéndome dudar, si es real, el mágico placer de éste encuentro con tú musa.

MARIO MARTIN
31.05.2016  

Foto de la Red