3 dic. 2014

MEMORIAS DE CANTAURA





Negra serpentina de señales repetidas, con la rama partida en el borde convenido, emergiendo del follaje tras un ¿Quién vive?, las manchas verde oliva para diluir equipaje tras el saludo y bienvenida, con escuadras que protegen los húmedos caminos, salvando los torrentes cargados de Objetivos, que recogen los ojos centinelas, doliendo la memoria clavada sin olvido. ¡Ruge el Bergantín! estrechando las celadas, tragados por la selva sudan las capuchas identidades frenadas, en chinchorros mecidos de vieja madrugada, con tamiz de estrellas en oscuras ramas cubriendo las frazadas, mientras el Turimiquire canta sus tonadas. Sueño profundo, interrumpido por la diana, humo de fogón brindando olor al alba, en reparto de ración, maíz en bolas de masa, con queso, mantequilla y el café que nunca falta. Voces de aves infinitas hacen esplendorosa gala, la muchachada se levanta. Rostros combatientes, grabados en el alma, sueños juveniles que quedaron sin despegue por sus alas troncadas, cántaros que ya no recogerán el agua, que llegara finalmente a la quebrada. Rossi, Manuel, Choco, Catire, Chepa, Patricia, Florencio, Heidi, Jaime, José, Gilberto, Natacha, Freddy, Rivas, y otros, como Domingo y Plaza, masacrados por sus sueños de Patria Liberada. Cinco y media, aviones, bombas, metralla. Infernal despertar, 4 de octubre en Cantaura. Veintitrés muertos, pocos rompieron el cerco, no hubo presos, fueron ejecutados con tiros de gracia. Tristes traiciones al Américo, que los agrupaba, Silva el último bastión de la vía armada. Rindamos Honor y Gloria, a nuestros Mártires de Cantaura, son ya parte de la historia de la Patria amada, su muerte no quede impune y la verdad sea honrada.



MARIO MARTIN
Agosto. 2013
(Transformado en Prosa 3.12.2014)


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