10 may. 2015

SIN EMPAQUE


SIN EMPAQUE

Desde hace diez meses, sin empaque,
Contenido invisible, inconciente y mudo,
Tus huellas me permitieron hallarte,
la misma soledad, en el mismo espacio.

Circunstancia de vida, me ha tocado,
Volar libre, como seguro hiciste,
Como aeropuerto el mismo cuarto,
con ventana, de pista multicolor.

Sobre árboles, en alas emplumadas,
descifrando pictogramas de nubes,
dejándome arrullar por melodiosos,
acordes de lluvia, sobre techos de lata.

Recorrer el camino de los españoles,
visitar el mar desde Los Castillos, la torre,
vibrar con el repique de campanas,
conversar con Bolívar en su morada,
compartir con Pacheco, el frío del Alba.

Sembrar de colores la montaña,
escalar en funicular la cima del Ávila,
Alojarme en lo más alto del Humboldt,
para planear apacible sobre Caracas.

Necesité tocar fondo, derrumbarme,
Querer “parar” el mundo para bajarme,
mi mente infringiera el más agudo dolor,
para abrir la puerta y encontrarme.

Descubrí lo eterno dentro de mí,
comprendiendo, lo incomprensible,
explicándome, lo inexplicable:
Somos idéntica parte, igual al Todo.
Libres del tiempo y del espacio.

Tu estuche vencido, te dejó libre.
A mi, libre de abandonarle,
En el día de las madres te regalo,
mi Ser, libre y luminoso… sin empaque.

MARIO MARTIN

Mayo 2010


Foto de Internet