12 sep. 2015

AFLICCIONES


Veredictos en juicios desconcertados, condenando por fallo a petrificar en mutismo las palpitaciones, sin entender que aunque duela, al amor el desplante no lo descompone y sobre diferencias permanece incólume, conservándose intacto, comprendiendo y perdonando a quien intolerante la sentencia impone, afligiéndose sí, por las prejuiciadas pequeñeces del hombre.

MARIO MARTIN
11.09.2015