13 nov. 2014

CUENTO DEL PERRO, EL MONO Y EL LEÓN



Comparto con Uds. mi primera incursión en el género de los cuentos, fabulas, prosa, o como le llamen, en el tipo de estrofas en que me salió, no sé, tampoco me importa, si se ajusta a reglas o no, pero es el libre lenguaje del alma con que le sirvo de intérprete “yo”. Espero les guste. Está basado en el nebuloso recuerdo de alguna narración o chiste, en alguna tertulia, que en mi memoria quedó, la moraleja fue una ocurrencia, para satisfacer, al interior de mi voz.

Aquí les va:



CUENTO DEL PERRO, EL MONO Y EL LEÓN  


Les voy a echar el cuento, de lo que se le ocurrió a un perro citadino, del que su patrón se extravió:
Estando en medio de la selva, cuando oscureció y  sonidos de la noche, en su inocencia, lo aterró. El rugir del león, y huida de los monos, le confirmó que estaba su vida en peligro, ¡el miedo lo paralizó! En inhóspito oscuro entorno, un mono diciéndole se presentó, ¡No hay salida! ¡Es la voluntad de Dios!. Aconsejándole, no te muevas, el primate se retiro. El perro por compañía, sigilosamente lo persiguió “pescando”, cuando al león decía, lo que le sucedió sirviendo con simpatía, fuera otro ¡al que almorzó!. Corriendo como un loco en el bosque se internó, el conocer a la “bestia”, ninguna esperanza le dio y en medio de un escampado, al miedo se entregó ¡era inminente la muerte!, cuando su voz escucho, venía de sus adentros, ¡no te importe quién soy yo! ¡mejor intento, es el que se hace ¡ y  lo envalentonó, pensando rápidamente, ¡unos huesos! (se le ocurrió). Simulando estar comiendo, cuando el león apareció, y sin mirarlo, en voz alta y soliloquio, el perro se quejó: ¡Qué broma con ese mono! ¡Sí tarda, buscando otro! que ¡de león tengo antojo! ¡cuando lo traiga, me lo como yo!. El león ante ¡criatura extraña!, corrió como demonio, y el perro se salvó. Supo ante el miedo, escuchar su voz y con confianza en si mismo, lo que se propuso, lo logró. Cuando defiendes la vida, siempre te acompañara Dios, en tu interior está presente como Conciencia, no eres dos.

MARIO MARTIN
31.10.2014


Jejeje…..Buscando una imagen en Internet para acompañar este ensayo, me encuentro con que “descubrí el agua tibia" jejej….Hay varios enlaces a “La Fabula del Perro, el Mono y el León”,… Bueno, por lo menos, no tengo tan mala memoria, por allí estaba la cosa…jejej
 

Foto de Internet